UN JUZGADO CANCELA UNA EJECUCIÓN DE UNA HIPOTECA DE CAIXABANK DE MÁS DE 300.000 EUROS POR FÓRMULAS MATEMÁTICAS INVENTADAS E INCOMPLETAS
- El Tribunal de Instancia de Castellón deja sin efecto la ejecución hipotecaria al constatar que la entidad bancaria ocultó 16 años de historial financiero y aplicó fórmulas de cálculo incapaces de amortizar el préstamo.
En una resolución judicial trascendente por su contundencia técnica, el Juzgado de Primera Instancia de Castelló de la Plana (Plaza nº 3) ha asestado un duro golpe a las prácticas de liquidación de deuda de Caixabank. Mediante el Auto N.º 364/2026, la magistrada-juez ha acordado el sobreseimiento y archivo definitivo de un procedimiento de ejecución hipotecaria en el que la entidad reclamaba 324.115,34 euros de principal más 97.234,60 euros en costes y gastos calculados inicialmente.
El núcleo del caso radica en el demoledor dictamen pericial presentado por la defensa de los afectados.
Entre las irregularidades detectadas y ratificadas en sede judicial destacan:
- Símbolos sin sentido y errores de cálculo: La fórmula introducida por la entidad en la novación de 2011 resultaba ser una amalgama de símbolos matemáticos con los que era imposible operar de forma financieramente correcta.
- Cálculos sobre el capital inicial y no el pendiente: Tanto en 2011 como en 2013, la fórmula del banco aplicaba los tipos de interés sobre el total del dinero concedido originariamente en lugar de calcularlo sobre el capital pendiente de pago, actuando como si el cliente nunca hubiera amortizado un solo céntimo.
- Matemática que no cuadra a cero: Los peritos demostraron que, de aplicar la propia fórmula incluida en las escrituras del banco, el préstamo jamás se amortizaba y dejaba miles de euros sin saldar al final del plazo estipulado.
- Imposición unilateral: Ante la ausencia de un pacto válido en el contrato, el banco aplicó en sus sistemas informáticos un método de cálculo propio y no acordado para ir girando los recibos mensuales de forma arbitraria.
A la chapuza matemática se le sumó una falta grave de transparencia documental. Caixabank aportó únicamente un extracto de movimientos que abarcaba desde febrero de 2022. El banco pretendía ejecutar la hipoteca «a ciegas», ocultando más de 16 años de apuntes contables desde la firma del préstamo original en 2006 y omitiendo los tipos de interés aplicados a lo largo de cinco novaciones contractuales.
La resolución judicial destaca que esta omisión cercenó directamente el derecho de defensa de los ciudadanos ejecutados:
«Se ha ocultado la vida completa del préstamo, no siendo posible, con lo aportado, llevar a cabo verificación del saldo reclamado […]. Dicha vulneración coloca en indefensión a la parte ejecutada», señala el Auto.
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